En esta página vas a encontrar el orden de trabajo del estudio: qué relevamos primero, cómo se aprueban los planos, en qué momento entran los ebanistas y los talleres de cerámica, y qué esperar de cada etapa antes de la entrega final.
Antes de empezar conviene saber cómo se organiza el trabajo, qué se entrega en cada etapa y qué decisiones quedan de tu lado. Estas son las dudas que más aparecen en la primera reunión.
La primera visita incluye medición, registro fotográfico y lectura de la planta existente. En departamentos reciclados suele llevar una jornada; en casas de dos plantas o locales gastronómicos se reparte en dos o tres encuentros para revisar instalaciones, cielorrasos y carpinterías antes de definir el anteproyecto.
Planos de planta con mobiliario, cortes de cielorraso, detalles de carpintería a medida y esquemas de iluminación. La memoria describe la materialidad elegida: yeso artesanal, maderas nobles, travertino, textiles y paleta de color. Todo queda documentado para que ebanistas y talleres trabajen sobre la misma información.
Sí. Coordinamos con estudios de arquitectura, ebanistas y talleres de cerámica, tanto si ya tenés equipo como si preferís que armemos la red de proveedores. La dirección de arte se mantiene desde el estudio para que la materialidad no se diluya entre distintas manos.
Un número limitado, para poder seguir cada obra de cerca. Eso significa que los tiempos de inicio dependen de la agenda vigente y de la complejidad del proyecto. Si estás planificando una reforma para el año próximo, conviene escribir con antelación y reservar el lugar.
Cada ficha reúne fotografías de obra terminada, planos, memoria descriptiva y lista de materiales. Podés recorrerlas en el portafolio y, si querés entender cómo se aplica el mismo criterio a otros formatos, mirá también los recursos del estudio.
Escribinos con una idea general del espacio, la superficie aproximada y el uso previsto. Con eso coordinamos una reunión inicial y, si el proyecto encaja con la agenda, avanzamos con el relevamiento. Podés hacerlo desde la página de contacto.
Cronología de obra
Cada encargo atraviesa las mismas instancias, aunque los tiempos cambian según la superficie, el estado del inmueble y la disponibilidad de los talleres. Estas son las fechas y los logros que suelen marcar el recorrido, desde el primer relevamiento hasta la entrega de la memoria descriptiva.
Semana 1 a 2
Visita al inmueble, medición de ambientes y levantamiento de la planta existente. Se registran instalaciones, aberturas y tabiques que podrían retirarse. El resultado es un plano base sobre el que se discuten las primeras decisiones de circulación.
Semana 3 a 5
Definición de blancos hueso, terracota y verdes oliva apagados según la luz de cada ambiente. Se seleccionan maderas nobles, mármol travertino, textiles de lino y piezas de autor. En paralelo se ajustan las medidas del mobiliario a medida con los ebanistas.
Semana 6 a 10
Ejecución de demoliciones, revoques de cal y molduras en cielorraso. Se coordina con estudios de arquitectura para las instalaciones y con los talleres de cerámica para las piezas de baño y cocina. Es la etapa donde la materialidad empieza a leerse en obra.
Semana 11 a 14
Montaje de líneas ocultas, apliques de autor y regulación por escenas. Se colocan pisos, carpinterías y herrajes. Las visitas de obra se espacian para revisar detalles de encuentro entre materiales antes de cerrar cada ambiente.
Semana 15 a 18
Se instala el mobiliario, se ajustan textiles y se documenta el resultado con fotografías de obra terminada. La ficha final reúne planos, paleta de materiales y lista de piezas para que el interior envejezca bien y siga reflejando a quien lo habita.
Antes de arrancar conviene dejar por escrito qué entra y qué no en cada etapa. Estas son las definiciones que usamos en el estudio para evitar malentendidos durante la obra y la dirección de arte.