Vivíamos con un pasillo que partía el living en dos. Melia propuso tirar el tabique y recuperar la planta original del sesenta. El yeso artesanal del cielorraso quedó impecable y el travertino del baño aguanta el uso diario sin marcas. Un año después, la casa sigue igual de firme.
Carolina R.
Departamento en Palermo Chico, 140 m2